Glicinato de magnesio durante el embarazo: seguridad, dosis y lo que respalda la evidencia
El glicinato de magnesio es una de las formas de magnesio más seguras y mejor toleradas durante el embarazo. No se le conocen efectos teratogénicos y cuenta con buen respaldo para su uso a lo largo de todo el embarazo; además, el componente de glicina también favorece el sueño, que se vuelve difícil en los últimos trimestres. La mayoría de las mujeres embarazadas no alcanzan el requerimiento de 350–360 mg/día, y las vitaminas prenatales suelen aportar solo 50–100 mg, por lo que es común recurrir a la suplementación por separado. El magnesio oral también se ha asociado con una reducción modesta del riesgo de preeclampsia. La pauta principal es no superar los 350 mg/día de magnesio elemental provenientes de suplementos y consultar con su ginecólogo-obstetra, especialmente si tiene enfermedad renal o complicaciones del embarazo.
- El glicinato es la forma mejor tolerada durante el embarazo. Su estructura quelada ofrece una alta absorción con mínimas molestias gastrointestinales, y el componente de glicina favorece el sueño, una dificultad frecuente en el tercer trimestre. No se le conocen efectos teratogénicos.
- Las vitaminas prenatales no cubren el requerimiento. La mayoría de los prenatales aportan solo 50–100 mg de magnesio frente a una RDA de 350–360 mg en el embarazo, y con frecuencia en forma de óxido, que se absorbe mal. Esa brecha explica por qué es tan común suplementar con glicinato por separado.
- El magnesio oral puede reducir el riesgo de preeclampsia. Un metaanálisis de 2022 encontró que la suplementación con magnesio oral redujo el riesgo de preeclampsia en aproximadamente un 24%. El efecto sobre la presión arterial con dosis de suplemento es pequeño y, en general, beneficioso durante el embarazo.
- No supere el límite suplementario de 350 mg/día. Este tope se aplica al magnesio elemental proveniente de suplementos y existe porque dosis mayores causan diarrea, lo que supone un riesgo de deshidratación durante el embarazo. Consulte con su profesional de la salud si tiene enfermedad renal o cualquier complicación.
El glicinato de magnesio es una de las formas de magnesio que más se recomiendan a las mujeres embarazadas. A diferencia del óxido de magnesio (que se absorbe mal) o del citrato de magnesio (que puede causar diarrea), el glicinato ofrece una alta biodisponibilidad con mínimos efectos secundarios gastrointestinales: dos ventajas importantes durante el embarazo, cuando la tolerancia digestiva importa y la absorción de nutrientes es crucial.
Este artículo explica lo que dice la evidencia sobre la suplementación con magnesio durante el embarazo, por qué el glicinato es la forma preferida, qué dosis es adecuada y a qué debe prestar atención.
La RDA en el embarazo de un vistazo
Requerimientos de magnesio durante el embarazo
No embarazada
310-320
mg/día de RDA (19-50 años)
Embarazada
350-360
mg/día de RDA (19-50 años)
UL de suplementos
350
mg/día solo de suplementos
El magnesio de los alimentos no tiene límite superior
~48% de las mujeres embarazadas en países desarrollados no alcanzan la RDA de magnesio solo con la dieta
Por qué el glicinato y no otras formas
Comparación de formas de magnesio para uso durante el embarazo
| Forma | Absorción | Tolerancia gastrointestinal | Idoneidad en el embarazo | Notas |
|---|---|---|---|---|
| Glicinato (bisglicinato) | 🟢 Alta | 🟢 Excelente | ⭐ La mejor opción | La glicina aporta un efecto calmante; no tiene acción laxante |
| Citrato | 🟢 Moderada-alta | 🟡 Puede causar diarrea | ✅ Aceptable | Útil si hay estreñimiento |
| Óxido | 🔴 Baja (~4%) | 🔴 Con frecuencia causa molestias gastrointestinales | ⚠️ No recomendado | Económico, pero se absorbe mal; empeora las náuseas |
| Treonato | 🟢 Alta | 🟢 Buena | ⚠️ Datos insuficientes | No hay datos de seguridad específicos del embarazo; es costoso |
Formas de magnesio: puntuación de idoneidad en el embarazo
Por qué las mujeres embarazadas necesitan más magnesio
La Ingesta Dietética Recomendada (RDA) de magnesio aumenta durante el embarazo:
| Grupo de edad | No embarazada | Embarazada |
|---|---|---|
| 18 años o menos | 360 mg/día | 400 mg/día |
| 19-30 | 310 mg/día | 350 mg/día |
| 31-50 | 320 mg/día | 360 mg/día |
El magnesio es un cofactor en más de 300 reacciones enzimáticas, entre ellas la síntesis de proteínas, la función muscular y nerviosa, la regulación de la glucosa en sangre y el control de la presión arterial. Durante el embarazo la demanda aumenta porque:
- El feto en desarrollo necesita magnesio para la formación de los huesos y el crecimiento celular
- El volumen de sangre aumenta entre un 40 y un 50%, por lo que se requiere más magnesio para la función vascular
- El magnesio se agota más rápido por una mayor excreción urinaria durante el embarazo
- La placenta tiene altos requerimientos de magnesio para el transporte de nutrientes
Las investigaciones estiman que el 48% o más de las mujeres embarazadas en países desarrollados no alcanzan la RDA de magnesio solo con la dieta.
¿Es seguro el glicinato de magnesio durante el embarazo?
Sí. El magnesio es un mineral esencial durante el embarazo, y las principales autoridades de salud consideran seguro suplementarlo en las dosis recomendadas.
La distinción clave está entre el mineral (magnesio) y la forma (glicinato). La suplementación con magnesio durante el embarazo se ha estudiado bien. Se prefiere específicamente la forma de glicinato porque:
- La glicina es un aminoácido natural que ya está presente en el organismo y en las proteínas de la dieta. No es un compuesto farmacéutico que se introduzca por primera vez durante el embarazo.
- Una mayor absorción significa que queda menos magnesio en el intestino provocando diarrea osmótica, un problema frecuente con las formas de óxido y citrato
- La glicina tiene propiedades calmantes que pueden ayudar con las dificultades para dormir y la ansiedad propias del embarazo, sin sedación farmacológica
- La tolerancia gastrointestinal es mejor que la de la mayoría de las otras formas, algo importante durante el embarazo, cuando las náuseas y la sensibilidad digestiva ya son comunes
El Nivel Máximo de Ingesta Tolerable (UL) de magnesio suplementario durante el embarazo es de 350 mg provenientes de suplementos. Esta cantidad corresponde solo a los suplementos; el magnesio de los alimentos no cuenta para este límite y no tiene un límite superior establecido.
Lo que muestra la evidencia clínica
Reducción del riesgo de preeclampsia
El sulfato de magnesio (por vía intravenosa) es un tratamiento médico estándar para prevenir las convulsiones eclámpticas en la preeclampsia grave. La evidencia sobre el magnesio oral para prevenir la preeclampsia es menos concluyente, pero sugestiva.
Una revisión Cochrane y metaanálisis posteriores han examinado la suplementación con magnesio oral durante el embarazo. Aunque los resultados son mixtos, algunos datos sugieren posibles beneficios para la regulación de la presión arterial y una menor probabilidad de preeclampsia, aunque los autores señalan que la calidad de los estudios es heterogénea.
Calambres en las piernas
Los calambres nocturnos en las piernas afectan hasta al 50% de las mujeres embarazadas. La suplementación con magnesio es una de las intervenciones que más se recomiendan, aunque los resultados de los ensayos clínicos son mixtos. La justificación fisiológica (el papel del magnesio en la relajación muscular y la transmisión neuromuscular) está bien establecida.
Diabetes gestacional
Un metaanálisis de 4 ensayos controlados aleatorizados con 198 participantes encontró que la suplementación con magnesio en mujeres con diabetes gestacional redujo de forma significativa la glucosa plasmática en ayunas y los niveles de insulina (Qu et al., 2022).
Sueño
Los trastornos del sueño relacionados con el embarazo son extremadamente comunes, sobre todo en el tercer trimestre. El glicinato de magnesio es uno de los pocos suplementos que actúa sobre el sueño mediante un mecanismo no sedante: la acción de la glicina sobre las vías de neurotransmisores inhibitorios. Un ensayo clínico aleatorizado de 2025 demostró una mejor calidad del sueño con la suplementación con bisglicinato de magnesio en adultos con mal sueño, aunque este ensayo no se realizó específicamente en mujeres embarazadas (Schuster et al., 2025).
Dosis durante el embarazo
Recomendación general: de 200 a 350 mg de magnesio elemental en forma de suplemento, según su consumo de alimentos y el contenido de su vitamina prenatal.
Consideraciones prácticas:
- Revise primero su vitamina prenatal. La mayoría contiene de 50 a 100 mg de magnesio, una cantidad insuficiente para alcanzar la ingesta dietética recomendada (RDA) en el embarazo, pero que cuenta para su total.
- Calcule la diferencia entre el contenido de magnesio de su prenatal y la RDA para su grupo de edad. Complemente solo la diferencia.
- Tome el glicinato de magnesio con la cena o antes de acostarse. El efecto calmante de la glicina resulta más útil por la noche.
- Comience con una dosis más baja (100-200 mg) y auméntela de forma gradual para evaluar su tolerancia.
Cuándo evitarlo o usarlo con precaución
- Enfermedad renal: Los riñones afectados no pueden eliminar de forma eficiente el exceso de magnesio. La suplementación requiere supervisión médica y ajuste de la dosis.
- Miastenia gravis: El magnesio puede empeorar la debilidad muscular en esta enfermedad.
- Bloqueo cardíaco: Los niveles altos de magnesio pueden agravar las alteraciones de la conducción cardíaca.
- Antes de una cesárea programada: Algunos anestesiólogos prefieren que los pacientes suspendan el magnesio antes de la cirugía por posibles interacciones con los agentes anestésicos. Consulte el momento adecuado con su equipo quirúrgico.
- Tratamiento simultáneo con sulfato de magnesio: Las mujeres que reciben sulfato de magnesio por vía intravenosa por preeclampsia no deben tomar suplementos orales de magnesio al mismo tiempo: la dosis combinada puede causar hipermagnesemia.
Señales de que está tomando demasiado
La toxicidad por magnesio con suplementos orales es poco frecuente en personas con función renal normal, porque los riñones eliminan eficazmente el exceso. Sin embargo, los síntomas de una ingesta excesiva incluyen:
- Diarrea (la señal temprana más común, el mecanismo autolimitante del cuerpo)
- Náuseas
- Cólicos abdominales
- En casos graves (por lo general con administración intravenosa, no oral): presión arterial baja, depresión respiratoria, efectos cardíacos
Si presenta diarrea, reduzca la dosis. Es la señal del cuerpo de que ha alcanzado su capacidad de absorción.
Deficiencia de magnesio durante el embarazo: ¿qué tan común es?
La deficiencia de magnesio durante el embarazo es más común de lo que la mayoría de las personas cree, y empeora a medida que avanza la gestación. El feto en desarrollo toma magnesio de las reservas de la madre, y la expansión del volumen sanguíneo diluye los niveles de magnesio en la circulación. Una revisión de 2021 en Nutrients estimó que hasta el 60% de las mujeres embarazadas en países occidentales no alcanza la RDA de magnesio solo con la dieta.
El problema se agrava por la forma en que se mide la deficiencia de magnesio. Las pruebas estándar de magnesio sérico solo reflejan alrededor del 1% del magnesio total del cuerpo: el resto se almacena en los huesos, los músculos y los tejidos blandos. Puede tener una deficiencia funcional aunque su análisis de sangre salga “normal”. Por eso, muchos obstetras recomiendan la suplementación como práctica habitual durante el embarazo, en lugar de esperar a que el laboratorio confirme una deficiencia.
Las señales de magnesio insuficiente durante el embarazo se superponen con molestias comunes del embarazo, por lo que es fácil pasarlas por alto: calambres en las piernas (sobre todo por la noche), dificultad para dormir, tensión muscular, estreñimiento y dolores de cabeza. Aunque ninguno de estos síntomas es diagnóstico por sí solo, un conjunto de ellos, en particular calambres en las piernas junto con insomnio, es una señal razonable de que la ingesta de magnesio podría ser inadecuada.
Glicinato frente a otras formas durante el embarazo: una comparación práctica
No todas las formas de magnesio son igual de adecuadas para el embarazo. La elección importa porque las mujeres embarazadas son más propensas a los efectos secundarios gastrointestinales, y ciertas formas tienen ventajas o desventajas específicas:
- Glicinato de magnesio, la forma preferida para el embarazo por tres razones. Primero, la quelación con glicinato lo convierte en una de las formas orales más biodisponibles. Segundo, rara vez causa la diarrea osmótica que afecta a otras formas. Tercero, la glicina tiene propiedades calmantes que favorecen el sueño, un beneficio importante dado que hasta el 78% de las mujeres embarazadas reporta alteraciones del sueño.
- Citrato de magnesio, se absorbe bien y ayuda con el estreñimiento, una molestia común del embarazo. La desventaja es que las dosis más altas pueden causar heces blandas. Para las mujeres cuyo síntoma principal es el estreñimiento, el citrato puede ser incluso mejor opción que el glicinato. Para las demás, el riesgo gastrointestinal hace que el glicinato sea más predecible.
- Óxido de magnesio, la forma más económica pero la peor absorbida (aproximadamente 4% de biodisponibilidad). Esto significa que se necesitan muchas más pastillas para obtener la misma cantidad de magnesio elemental. Además, causa más malestar gastrointestinal por unidad de magnesio absorbido que las formas quelatadas. No se recomienda durante el embarazo, a menos que el costo sea la única consideración.
- L-treonato de magnesio, estudiado principalmente por sus beneficios cognitivos y su penetración de magnesio en el cerebro. Aunque no hay evidencia de que sea inseguro durante el embarazo, tampoco existen prácticamente datos de seguridad específicos para esta etapa. Dado que el glicinato tiene un perfil de seguridad más sólido en el embarazo, el treonato no ofrece una ventaja clara para las mujeres embarazadas.
- Sulfato de magnesio (IV/IM), es la forma clínica que se usa por vía intravenosa en hospitales para la prevención de la eclampsia y el manejo del trabajo de parto prematuro. No es lo mismo que la suplementación oral. El sulfato de magnesio intravenoso alcanza niveles séricos muy superiores a los de los suplementos orales y conlleva riesgos (depresión respiratoria, hipotensión) que no aplican al glicinato oral en las dosis recomendadas.
Consideraciones de dosis por trimestre
Las necesidades de magnesio no son constantes a lo largo del embarazo. La demanda de magnesio del feto aumenta a medida que crece, y la fisiología de la madre se ajusta para satisfacerla.
Primer trimestre (semanas 1–13)
Es la etapa en que las náuseas y los vómitos son peores para muchas mujeres, por lo que la tolerancia gastrointestinal a los suplementos es lo más importante. Comience con la dosis efectiva más baja: 200 mg de magnesio elemental en forma de glicinato (por lo general una cápsula), con la cena o antes de acostarse. Si las náuseas son intensas, tomar el magnesio justo antes de dormir puede ayudar a no sumar molestias durante el día. Algunas mujeres notan que el magnesio ayuda con las náuseas, aunque esto es anecdótico y no está respaldado por evidencia.
Segundo trimestre (semanas 14–27)
El volumen sanguíneo aumenta hasta un 50% durante este trimestre, lo que diluye las concentraciones de magnesio. Los calambres en las piernas suelen comenzar entre las semanas 20 y 28. Si la dosis inicial fue bien tolerada, es razonable aumentar a 300–350 mg de magnesio elemental al día (divididos en dos tomas, una por la mañana y otra por la noche). Esto la sitúa en la IDR del embarazo de 350–360 mg/día, o cerca de ella, considerando todas las fuentes combinadas (alimentos + suplementos).
Tercer trimestre (semanas 28–40)
Las necesidades de magnesio del feto alcanzan su punto máximo en el tercer trimestre, y los trastornos del sueño se intensifican. Muchas mujeres aumentan a la dosis completa del suplemento durante este periodo. Mantenga el mismo total (300–350 mg de magnesio elemental provenientes de suplementos), a menos que su profesional de la salud le indique otra cosa. Si presenta edema o cambios en la presión arterial, su profesional de la salud podría ajustar su protocolo de magnesio como parte del monitoreo de la preeclampsia.
A lo largo de los tres trimestres, la pauta principal es sencilla: no supere el Nivel Máximo de Ingesta Tolerable de 350 mg/día provenientes de suplementos. Este límite se estableció con base en el umbral de dosis que causa diarrea, no toxicidad, pero durante el embarazo la diarrea en sí es una preocupación porque puede provocar deshidratación y desequilibrios electrolíticos.
Lo que muestra la investigación sobre la preeclampsia
La relación entre la suplementación con magnesio y la prevención de la preeclampsia es una de las preguntas clínicamente más importantes de la nutrición prenatal, y la evidencia es alentadora con cautela.
Un metaanálisis de 2022 de ensayos controlados aleatorizados (Hypertension Research) encontró que la suplementación oral con magnesio durante el embarazo redujo significativamente el riesgo de preeclampsia, con una razón de riesgo combinada de 0.76 (IC del 95%: 0.59–0.98). Esto representa una reducción del riesgo relativo del 24%, clínicamente significativa, aunque el intervalo de confianza apenas alcanza la significancia estadística (Yuan et al., 2022).
Un ensayo aleatorizado en mujeres brasileñas de bajos ingresos (Araújo et al., 2020) encontró que la suplementación diaria con citrato de magnesio (300 mg de magnesio elemental, a partir de las semanas 12–20) redujo la incidencia de preeclampsia, aunque el estudio no tenía el poder estadístico suficiente para sacar conclusiones definitivas. Los resultados concuerdan con el metaanálisis más amplio, pero destacan la necesidad de ensayos más grandes (Araújo et al., 2020, BMC Pregnancy Childbirth).
Contexto importante: estos estudios utilizaron suplementos orales de magnesio (citrato y óxido en la mayoría de los ensayos), no específicamente glicinato. No existen ensayos comparativos directos entre el glicinato y otras formas orales para la prevención de la preeclampsia. La justificación fisiológica del glicinato se basa en su mejor absorción y tolerabilidad gastrointestinal, y no en datos específicos sobre preeclampsia.
Interacciones con las vitaminas prenatales y otros suplementos
La mayoría de las vitaminas prenatales contienen algo de magnesio, normalmente entre 50 y 100 mg de magnesio elemental, con frecuencia en forma de óxido (poco absorbido). Al agregar un suplemento independiente de glicinato de magnesio, revise cuánto aporta ya su prenatal para evitar superar el límite de 350 mg/día provenientes de suplementos.
El magnesio puede reducir la absorción de hierro y zinc cuando se toman al mismo tiempo. Como las vitaminas prenatales suelen contener hierro, la estrategia más sencilla es tomar la prenatal por la mañana y el glicinato de magnesio por la noche. Esta separación evita la interferencia en la absorción y, además, aprovecha los efectos del magnesio que favorecen el sueño.
El calcio y el magnesio comparten vías de absorción y pueden competir cuando se toman dosis muy altas al mismo tiempo. Con las cantidades presentes en las vitaminas prenatales y los suplementos de magnesio habituales (200–500 mg de calcio, 200–350 mg de magnesio), esto no es clínicamente significativo. Pero si además toma un suplemento de calcio por separado, considere espaciar el calcio y el magnesio por algunas horas.
La vitamina D mejora la absorción del magnesio y viceversa: son sinérgicos. La mayoría de las vitaminas prenatales incluyen vitamina D (normalmente 400–1000 IU), por lo que esta interacción funciona a su favor sin necesidad de un horario especial.
Preguntas frecuentes
¿Es seguro el glicinato de magnesio en el primer trimestre?
Sí. El glicinato de magnesio no tiene efectos teratogénicos conocidos, y la suplementación con magnesio al inicio del embarazo no se ha vinculado con defectos de nacimiento en ningún estudio publicado. La principal consideración del primer trimestre es la tolerancia gastrointestinal, por lo que conviene empezar con una dosis baja (200 mg de magnesio elemental) tomada con alimentos o antes de acostarse para reducir la coincidencia con las náuseas.
Sí. El glicinato de magnesio no tiene efectos teratogénicos conocidos, y la suplementación con magnesio durante el inicio del embarazo no se ha asociado con un mayor riesgo de defectos de nacimiento en ningún estudio publicado. La principal consideración en el primer trimestre es la tolerancia gastrointestinal: empiece con una dosis baja (200 mg de magnesio elemental) y tómela con alimentos o antes de acostarse para reducir la coincidencia con las náuseas.
¿Puedo tomar glicinato de magnesio durante la lactancia?
Sí. El magnesio está presente de forma natural en la leche materna, y la suplementación de hasta 350 mg de magnesio elemental provenientes de suplementos se considera segura durante la lactancia. Los NIH establecen el mismo límite máximo para las mujeres lactantes que para los adultos no embarazadas. Algunas asesoras de lactancia recomiendan continuar con él después del parto para favorecer la recuperación, el sueño y el estado de ánimo durante las primeras semanas.
Sí. El magnesio está presente de forma natural en la leche materna, y la suplementación en dosis estándar (hasta 350 mg de magnesio elemental provenientes de suplementos) se considera segura durante la lactancia. La Oficina de Suplementos Dietéticos de los NIH establece el mismo nivel máximo de ingesta tolerable para las mujeres lactantes que para los adultos no embarazadas. Algunas asesoras de lactancia recomiendan continuar con la suplementación de magnesio después del parto para favorecer la recuperación, la calidad del sueño y la estabilidad del estado de ánimo, todos ellos retos del periodo posparto temprano.
¿Ayudará el glicinato de magnesio con los calambres en las piernas del embarazo?
La evidencia es mixta, pero cautelosamente positiva. Una revisión Cochrane encontró cierto beneficio para los calambres en las piernas durante el embarazo, aunque la calidad de los estudios fue baja. El mecanismo es plausible, ya que el magnesio afecta directamente la contracción y la relajación muscular. Dado que el glicinato se tolera bien y conlleva poco riesgo, la mayoría de los obstetras lo consideran un primer paso razonable para los calambres nocturnos en las piernas.
La evidencia es mixta, pero cautelosamente positiva. Una revisión Cochrane sobre el magnesio oral para los calambres en las piernas relacionados con el embarazo encontró cierto beneficio, pero señaló que la calidad de los estudios fue, en general, baja. La mayoría de los profesionales reportan éxito anecdótico, y el mecanismo es plausible: el magnesio desempeña un papel directo en la contracción y la relajación muscular. Dado que el glicinato se tolera bien y el riesgo es mínimo, la mayoría de los obstetras lo consideran una primera intervención razonable para los calambres nocturnos en las piernas antes de considerar otras opciones.
¿Cuánto magnesio recibo de mi vitamina prenatal?
La mayoría de las vitaminas prenatales contienen entre 50 y 100 mg de magnesio elemental, normalmente en forma de óxido, que se absorbe poco, muy por debajo de la IDR del embarazo de 350–360 mg. La diferencia es intencional, ya que más magnesio haría las pastillas más grandes y podría causar efectos gastrointestinales que compiten con la absorción del hierro. Por eso es común la suplementación independiente con magnesio durante el embarazo.
La mayoría de las vitaminas prenatales contienen entre 50 y 100 mg de magnesio elemental, por lo general en forma de óxido. Esto está muy por debajo de la RDA para el embarazo, que es de 350–360 mg. Esta diferencia es intencional: incluir más magnesio haría las pastillas más grandes y podría causar efectos secundarios gastrointestinales que compiten con la absorción de hierro, que es lo que la mayoría de los prenatales buscan favorecer. Por eso es tan común tomar un suplemento de magnesio por separado durante el embarazo: el prenatal por sí solo no cubre el requerimiento completo.
¿El glicinato de magnesio reduce la presión arterial durante el embarazo?
Puede hacerlo de forma modesta, lo cual en general es positivo, ya que la presión arterial alta precede a la preeclampsia. Un metaanálisis de 2022 encontró que el magnesio oral redujo el riesgo de preeclampsia en un 24%. El efecto con dosis de suplementos es pequeño (2–4 mmHg de presión sistólica) y es poco probable que cause presión baja con síntomas. Si usted ya tiene la presión baja, hable con su proveedor de salud sobre la dosis.
La suplementación con magnesio puede tener un efecto modesto para reducir la presión arterial, lo cual en general se considera un resultado positivo durante el embarazo, ya que la presión arterial alta en el embarazo es un precursor de la preeclampsia. Un metaanálisis de 2022 encontró que la suplementación con magnesio oral redujo el riesgo de preeclampsia en un 24%. Sin embargo, si usted ya tiene la presión baja, hable con su proveedor de salud sobre la dosis de magnesio. El efecto del magnesio oral sobre la presión arterial con dosis de suplementos (200–350 mg/día) suele ser pequeño (2–4 mmHg de presión sistólica) y es poco probable que cause hipotensión con síntomas en la mayoría de las mujeres.
¿Cuándo debo dejar de tomar magnesio antes del parto?
No existe una recomendación estándar de suspender el glicinato de magnesio oral antes del parto. El sulfato de magnesio intravenoso que se usa en los hospitales es distinto y se controla estrictamente durante el trabajo de parto. El magnesio oral en dosis de suplemento no alcanza esos niveles en suero ni conlleva los mismos riesgos. Aun así, informe a su equipo de parto sobre todos los suplementos que toma para que puedan tenerlos en cuenta.
No existe una recomendación estándar de suspender el glicinato de magnesio oral antes del parto. El sulfato de magnesio intravenoso (que se usa en el ámbito hospitalario para la preeclampsia) es un asunto diferente: se controla estrictamente durante el trabajo de parto por sus efectos sobre el tono muscular y los reflejos. El magnesio oral en dosis de suplemento no alcanza los niveles séricos que se logran con el magnesio intravenoso y no conlleva los mismos riesgos. Aun así, informe a su equipo de parto sobre todos los suplementos que toma, incluido el magnesio, para que puedan considerarlo en sus decisiones clínicas.
Magnesio y diabetes gestacional
La diabetes mellitus gestacional (DMG) afecta del 2 al 10% de los embarazos en EE. UU. y se asocia con un mayor riesgo de macrosomía, preeclampsia y diabetes tipo 2 en el futuro, tanto para la madre como para el hijo. La función del magnesio en el metabolismo de la glucosa lo convierte en un nutriente relevante en este contexto.
El magnesio es necesario para el funcionamiento del receptor de insulina y para el transporte de glucosa hacia el interior de las células. Varios estudios observacionales han encontrado que los niveles más bajos de magnesio en suero se asocian con mayores tasas de DMG, aunque no se ha establecido una relación causal. Un metaanálisis de 2020 de estudios de cohorte prospectivos (Nutrients) encontró que las mujeres en el cuartil más alto de consumo de magnesio en la dieta tenían un riesgo significativamente menor de desarrollar DMG en comparación con las del cuartil más bajo.
Sin embargo, la evidencia de intervención (es decir, si la suplementación con magnesio previene la DMG en mujeres de alto riesgo) todavía no es concluyente. Algunos ensayos pequeños han mostrado mejoras en la glucosa en ayunas y en la sensibilidad a la insulina con la suplementación de magnesio durante el embarazo, pero ningún ensayo clínico aleatorizado grande ha demostrado una reducción en las tasas de diagnóstico de DMG. La plausibilidad biológica es sólida, pero la prueba clínica aún no es definitiva.
Para las mujeres con mayor riesgo de DMG (antecedentes familiares de diabetes, IMC superior a 30, DMG previa, síndrome de ovario poliquístico), un consumo adecuado de magnesio mediante la dieta y los suplementos es un componente razonable y de bajo riesgo del apoyo metabólico, junto con las pruebas de detección de DMG y las intervenciones dietéticas estándar recomendadas por el ACOG.
Magnesio en el posparto: por qué sigue siendo importante
La conversación sobre el magnesio y el embarazo suele terminar con el parto, pero el posparto tiene sus propias demandas de magnesio.
La recuperación posparto implica la involución uterina, la reparación de tejidos, el reajuste hormonal y (para la mayoría de las mujeres) una alteración importante del sueño. El magnesio apoya todos estos procesos por su participación en la función muscular, la regulación de los neurotransmisores y la fisiología del sueño. El componente de glicina del glicinato de magnesio es especialmente relevante en el posparto porque la glicina actúa sobre los receptores NMDA y puede favorecer la relajación mediada por GABA que se necesita para conciliar el sueño en una etapa en la que la arquitectura del sueño está muy alterada.
La lactancia aumenta ligeramente las necesidades de magnesio. La RDA para mujeres en período de lactancia es de 310–320 mg/día (un poco menos que la RDA del embarazo, de 350–360 mg/día), y el límite superior tolerable (UL) para suplementos sigue siendo de 350 mg/día. El magnesio pasa a la leche materna en pequeñas cantidades, y tomar suplementos en las dosis recomendadas no eleva el magnesio de la leche materna a niveles que preocupen según las guías de seguridad pediátrica.
Los trastornos del estado de ánimo posparto afectan del 10 al 20% de las madres primerizas. Aunque el magnesio no es un tratamiento para la depresión posparto, su función en la regulación del eje HPA y en el apoyo al sueño puede complementar la atención psiquiátrica estándar. Varios ensayos pequeños han encontrado que la suplementación con magnesio mejora las puntuaciones de estado de ánimo en poblaciones no embarazadas con depresión leve; la aplicación de estos hallazgos al posparto es plausible, pero no está comprobada.
Un protocolo posparto práctico: continuar con glicinato de magnesio en dosis de 200–300 mg de magnesio elemental al día durante el cuarto trimestre (las primeras 12 semanas posparto) y luego reevaluar según los síntomas y el consumo de magnesio en la dieta. Si los trastornos del sueño y la tensión muscular se resuelven, el magnesio de los alimentos podría ser suficiente. Si persisten, continuar con el suplemento es razonable y cuenta con el respaldo de los datos generales de seguridad en adultos.
¿El glicinato de magnesio puede ayudar con la recuperación posparto?
El magnesio apoya la involución uterina, la reparación de tejidos y la regulación de los neurotransmisores, aspectos relevantes para la recuperación posparto. El componente de glicina puede favorecer específicamente conciliar el sueño en una etapa en la que la arquitectura del sueño está muy alterada por los horarios de cuidado del recién nacido. Continuar con glicinato de magnesio en dosis de 200–300 mg de magnesio elemental al día durante el cuarto trimestre está dentro del perfil de seguridad establecido para mujeres en período de lactancia y atiende varias preocupaciones del posparto a la vez.
¿Quiénes deben tener precaución con el magnesio durante el embarazo?
El glicinato de magnesio es seguro para la mayoría de las mujeres embarazadas, pero hay algunas situaciones que requieren una orientación médica más cercana. El glicinato se tolera bien y es beneficioso durante el embarazo, pero los riñones eliminan el magnesio y este puede interactuar con otros suplementos y afecciones, por lo que los grupos que se mencionan a continuación deben consultar a su ginecólogo-obstetra antes de tomar suplementos.
Mujeres con enfermedad renal. Los riñones afectados no pueden eliminar el exceso de magnesio de forma eficiente, lo que permite que se acumule. Toda mujer embarazada con función renal reducida solo debe tomar suplementos bajo supervisión médica.
Cualquier persona que supere el límite superior de suplementación. El límite seguro es de 350 mg/día de magnesio elemental proveniente de suplementos. Revise cuánto aporta ya su prenatal para que el total combinado se mantenga en ese límite o por debajo de él, ya que el exceso de magnesio causa diarrea, que en el embarazo puede provocar deshidratación.
Mujeres que toman ciertos medicamentos. El magnesio reduce la absorción del hierro, de algunos antibióticos y de los medicamentos para la tiroides. Separe el magnesio de estos por varias horas y tome su prenatal con hierro en un momento distinto del día.
Quienes presentan complicaciones del embarazo. Las mujeres con preeclampsia, hipertensión gestacional u otras complicaciones pueden estar recibiendo magnesio por vía intravenosa u otros tratamientos. Las decisiones sobre el magnesio oral deben coordinarse con el equipo médico, en lugar de manejarse por cuenta propia.
En resumen
El glicinato de magnesio es una de las formas de suplemento más seguras y prácticas durante el embarazo. El mineral en sí es esencial: el embarazo aumenta la demanda, la mayoría de las mujeres no alcanzan la RDA solo con la dieta, y la suplementación en las dosis recomendadas cuenta con buen respaldo.
En particular, la forma de glicinato ofrece la mejor combinación de absorción, tolerancia gastrointestinal y el beneficio adicional de las propiedades calmantes de la glicina, por lo que resulta especialmente adecuada para los problemas de sueño y los calambres musculares que suelen acompañar al embarazo.
Como con cualquier suplemento durante el embarazo, converse con su profesional de la salud sobre la dosis y tenga en cuenta el magnesio que ya contiene su vitamina prenatal.
Escrito por Tao Wu. Este artículo se basa en las ingestas dietéticas de referencia, la evidencia clínica y las guías de nutrición prenatal. YourHealthier vende suplementos de glicinato de magnesio. Consulte nuestra política editorial para conocer cómo investigamos y redactamos.
Última actualización: 19 de septiembre de 2026
El embarazo es precisamente una situación en la que la información general no sustituye la orientación médica individual. Converse con su obstetra-ginecólogo o con su partera antes de comenzar a tomar magnesio, en especial si tiene enfermedad renal, toma otros medicamentos o presenta alguna complicación del embarazo.
Referencias
Institute of Medicine. Dietary Reference Intakes for Calcium, Phosphorus, Magnesium, Vitamin D, and Fluoride. National Academies Press. 1997. NCBI Bookshelf
Qu Q, Rong R, Yu J. Effect of magnesium supplementation on pregnancy outcome in gestational diabetes mellitus patients: A meta-analysis of randomized controlled trials. *Food Science & Nutrition*. 2022;10(10):3193-3202. PMC: 9548361
Schuster J, et al. Magnesium Bisglycinate Supplementation in Healthy Adults Reporting Poor Sleep: A Randomized, Placebo-Controlled Trial. *Nature and Science of Sleep*. 2025;17:2027-2040. PubMed: 40918053
Makrides M, Crosby DD, Bain E, Crowther CA. Magnesium supplementation in pregnancy. *Cochrane Database of Systematic Reviews*. 2014;(4):CD000937. PubMed: 24696187
American College of Obstetricians and Gynecologists. Nutrition During Pregnancy. ACOG FAQ001.
National Institutes of Health Office of Dietary Supplements. Magnesium Fact Sheet for Health Professionals. NIH
Yuan J, et al. Oral Magnesium Supplementation for the Prevention of Preeclampsia: a Meta-analysis of Randomized Controlled Trials. *Hypertension Research*. 2022;45(1):38-44. PubMed: 34775542
Araújo CAL, et al. Magnesium supplementation and preeclampsia in low-income pregnant women, a randomized double-blind clinical trial. *BMC Pregnancy and Childbirth*. 2020;20:208. PubMed: 32272914
Referencias
| Fuente | Título | Revista |
|---|---|---|
| Makrides M (2014) | Magnesium supplementation in pregnancy | The Cochrane database of systematic reviews |
| de Araújo CAL (2020) | Magnesium supplementation and preeclampsia in low-income pregnant women – a randomized double-blind clinical trial | BMC pregnancy and childbirth |
| Yuan J (2022) | Oral Magnesium Supplementation for the Prevention of Preeclampsia: a Meta-analysis or Randomized Controlled Trials | Biological trace element research |
| Schuster J (2025) | Magnesium Bisglycinate Supplementation in Healthy Adults Reporting Poor Sleep: A Randomized, Placebo-Controlled Trial | Nature and science of sleep |
Verificación de fuentes:Todas las citas de PubMed y referencias externas de este artículo se verificaron por última vez el 15/10/2026.
Divulgación:YourHealthier fabrica y vende los suplementos mencionados en este artículo. Todas las afirmaciones de salud se basan en la investigación publicada y revisada por pares citada arriba. Obtenemos ingresos por la venta de los productos enlazados en este artículo.
*Estas declaraciones no han sido evaluadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA). Este producto no está destinado a diagnosticar, tratar, curar ni prevenir ninguna enfermedad. Consulte a un profesional de la salud antes de comenzar a tomar suplementos.
Resultados de análisis · Evidencia científica · Política editorial

